Si el mes pasado traíamos a nuestro editorial el Parque de Monfragüe debido a la celebración de la FIO y sobre todo al uso del edificio de la antigua escuela de la pedanía, este mes volvemos a traerlo, con motivo de una
reunión celebrada el lunes día 29, en la Casa de la Cultura, que estuvo abierta a todos aquellos a quienes interesase el tema del Plan de Gestión que se está elaborando para toda esta zona declarada de especial protección natural. Muchos lectores pensarán que esto no va con ellos y que lo que ahí se diga no va a influir para nada en su trabajo o rutinas diarias. Puede que tengan algo de razón. Pero hemos de pensar que Serradilla está encavada en una zona que se encuentra bajo cuatro figuras de protección ambiental; a saber: Parque Nacional, Lugar de Importancia Comunitario (LIC), Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA), y Reserva de la Biosfera. Sobre todo esta última figura es la de mayor extensión en cuanto a superficie, ya que afecta a los términos municipales de 14 localidades, de las cuales sólo dos, Torrejón y Serradilla, tienen todo su término al completo incluido en ella. Sobre el Plan o normas de gestión que se prepara para esta última, la Reserva de la Biosfera, es sobre la que versó la reunión del lunes, cuyos ponentes fueron uno de los miembros del Patronato del Parque de Monfragüe: Juan Manuel Durán Torres, (representante de las Organizaciones Agrarias) y Sergio Marcos Jerez, técnico de la Asociación de Productores Agroganaderos de Monfragüe y su entorno. Ellos invitaron a todos cuantos quisieran enterarse del tema, aunque lo enfocaron más desde el punto de vista de lo que este proyecto de normas afectará a agricultores y ganaderos, en muchos casos hablando de las incoherencias que tiene y la indignación que les produce lo que en él hay, en cuanto a que, de salir así adelante, afectará negativamente al desarrollo de sus medios de vida. Apenas hubo una veintena de asistentes, y a todos cuantos lo quisimos nos entregaron un CD con este borrador del Plan de Gestión, para que les hagamos llegar las sugerencias de reformas que se crean necesarias, pues será algo que, de unos a otros, acabará por afectarnos a todos cuantos vivimos en una zona con tanta protección medio ambiental. Nosotros en estos días lo hemos echado una ojeada, y queremos señalarles algunos ejemplos de lo que se encuentra aquí recogido para la futura normativa. Y que cada cual saque sus conclusiones. Establece cuatro tipos de zonas graduadas en importancia medio ambiental: desde la más baja “Zona de uso general” que son los cascos urbanos de los pueblos, a la más alta “Zona de Alto Valor Natural” que en nuestro caso incluye toda la sierra desde Casas de Millán a La Garganta y desde el carril de Empalme hasta la sierra de la Herrera, mas el río Tajo, los arroyos y sus riberas. Pues bien, hay un apartado referido a esta zona, que dice (resumiendo) que se podrán realizar actividades de fotografía, video y similares, pero si participan grupos de más de 2 personas habrá de informarse a la Dirección General del Medio Natural, en cuyo caso se podrán establecer restricciones. Que en todo caso habrá que hacer referencia, si se publican, a dónde se ha recogido esa imagen y “será obligatoria” la cesión de una copia íntegra del material obtenido a la dirección General del Medio Natural. Hemos releído intentando encontrar excepciones a esta norma, para evitar posibles casos absurdos, pero no las hemos encontrado. Es decir, que si la norma saliese adelante tal cual, y si alguien quisiese aplicar esta “ley” tal como está marcada, se nos acabaría el subir cuatro personas al mirador, o la Cruz del Siglo, y hacernos fotos, o hacer fotos de nuestros paisajes. O al menos deberíamos informar y dar una copia a la D.G. del Medio Natural. Imagínense la escena: el grupo de amigos en La Garganta, colocados con el Fraile al fondo, y mirando a todos sitios para ver si viene algún guarda; hacer la foto corriendo y a deshacer la formación... por si acaso. Si, es exagerado, es absurdo, ridículo si quieren, pero así está actualmente en el borrador recogido. Por ahora no hay excepciones. También se hace una mención especial a la recogida de setas en el entorno del monte público de Serradilla. No lo prohíbe en absoluto, ni nada parecido. Se dice que se elaborará un manual de buenas prácticas micológicas, de carácter divulgativo, destinado a las personas que practiquen esta actividad. Afortunadamente también se incluye algún punto que nos da pie a creer que, además de la conservación de los valores naturales y ambientales en cuanto a flora, fauna y paisajes, que es fundamentalmente de los que trata este documento, se ha pensado en el elemento humano, en las personas que aquí vivimos para algo más que para ponernos restricciones. Uno de los primeros apartados dice: “Promover el desarrollo sostenible, social, económico y cultural de los municipios incluidos en la ZEPA “Monfragüe y Las Dehesas del Entorno” mejorando la calidad de vida de las poblaciones y estableciendo las medidas que fomenten los usos y actividades económicas compatibles con los objetivos de conservación definidos.” Habrá que preguntar algún día a alguien qué entienden ellos por eso de mejorar nuestra calidad de vida, y sobre todo ¿cuáles son los usos y actividades económicas compatibles?, porque mucho nos tememos que a este paso, nos recomienden comprarnos una yunta, un arado, o un hacha para descorchar; o que nos dediquemos a hacer picón. ¿Es eso “Desarrollo Sostenible” para el siglo XXI? ¿O para el siglo XIX?.
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