Este año, por fin, tenemos que alegrarnos por haber visto hecha realidad una petición o sugerencia que desde El Migajón veníamos realizando año tras año, desde hace… no sabemos cuántos,
en cada edición de nuestras Fiestas de San Agustín, y que no era otra que la mejora o cambio de los accesos a la plaza de toros. Dificultosos, peligrosos, nefastos, y no sabemos cuántos calificativos más les hemos dedicado a esas “escaleras” que no llegaban a sitio alguno decente para procurar una entrada y salida segura al tablado en los festejos y capeas. Lo reclamábamos tanto antes de las fiestas, como lo recordamos después de ellas, pero jamás hasta ahora se llevó a cabo mejora alguna. Si la movida del toro embolao del pasado año, junto con las denuncias de los Guardias Civiles, mas los altercados entre el público a causa de estos accesos, han desencadenado el notable arreglo que hemos disfrutado este año, bienvenidos hayan sido. Pero no deja de ser una pena que hayamos de esperar siempre a que pase algo (aunque afortunadamente no haya sido daño personal), para poner remedio a situaciones a todas luces nefastas. Habrá quien diga que hay que dar tiempo a las cosas; sin embargo después de años y años, y de pasar distintos gobiernos municipales, estamos por asegurar que, de no haber sido por los problemas del año pasado, hubiésemos seguido igual. Pero en fin, felicitémonos de que las nuevas escaleras hayan llegado. Se han abierto con ellas nuevos accesos en medio de los tendidos norte, sur y este, cambiándose además las escaleras de madera por otras metálicas nuevas en el tendido oeste. Ahora todas estas llegan a distribuidores y a una entrada lógica, amplia, transitable, tras las gradas de los espectadores, pudiéndose parar y mirar. Subiendo de frente o sobre el lado, da igual, porque dan seguridad; aunque quizá haya expertos que puedan señalar aún defectos o posibles mejoras. Para nosotros están muy bien.
No entendemos por qué se han mantenido las escaleras viejas en las esquinas. Y además con el mal estado de conservación que tienen y la misma mala situación de siempre, dando directamente a las gradas. En la esquina “de la carretera”, aun se entiende que el pequeño tendido se quedaría sin acceso si se quitase, pero en la de “Caja Duero” es absurdo mantenerla tan mala como está, pues ahora cada tendido cuenta con un acceso propio, bueno, y no hay porqué seguir jugándosela al subir o bajar por allí, o dando “pasitrancos” por la altura, como aún hemos visto hacer a personas mayores.
Si se ha logrado lo de las escaleras, y todos los usuarios de la plaza de toros lo agradecemos, estamos seguros de no equivocarnos si ahora tomamos como “bandera de mejora” el tiempo que transcurre desde que se mata una res y sale la siguiente en los festejos. A veces se hace con celeridad, pero son las menos. Este año se han dado dos casos de tardar 25 minutos (contados con reloj) de espera en la plaza. El tractor que saca los animales muertos debe volver para dar más seguridad a la puerta en la que está, por eso hay que esperarlo siempre. En ocasiones algún coche aparcado no deja realizar las maniobras tan pronto como se quisiera, pero las esperas de 15 y 20 minutos han sido habituales. ¿No se puede hacer de alguna manera que dé rapidez al trance y evite estas esperas para ver salir al siguiente toro?. Porque si además la maroma se pone difícil, el festejo puede acabar siendo muy largo y pesado.
Otro aspecto que no queremos dejar de comentar, porque además nos lo han señalado varios paisanos, ha sido la abundante presencia de Guardia Civil durante estos días de fiestas. A este respecto nos han informado de la existencia de una unidad denominada USECI, que vigila y cuida del buen desarrollo de eventos y festejos como el de Serradilla, encargándose de mantener el orden donde se prevé que habrá concentraciones de personas. Han estado atentos a que todo transcurra con normalidad en entradas y salidas de la plaza, en encierros, en las verbenas y conciertos, incluso haciendo exhaustivos controles de vehículos en las carreteras de entrada a nuestro pueblo.
Nos alegra por tanto decir que además de por las fuerzas del orden locales también con ellos en estos días hemos estado más seguros. Y que los Sanagustines del 2009 han transcurrido con normalidad.
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